viernes, 5 de febrero de 2010

Seguimos mostrando la mercadería (no hay apuro por concluir)

Borges, en "Nueva refutación del tiempo", como puede verse, una joyita ya desde el título, dice que Sexto Empírico "niega el pasado, que ya fue, y el futuro, que no es aún, y arguye que el presente es divisible o indivisible. No es indivisible, pues en tal caso no tendría principio que lo vinculara al pasado ni fin que lo vinculara al futuro, ni siquiera medio, porque no tiene medio lo que carece de principio y de fin; tampoco es divisible, pues en tal caso constaría de una parte que fue y de otra que no es. Ergo, no existe, pero como tampoco existen el pasado y el porvenir, el tiempo no existe."

Para mi gusto, sin comentarios. Uno intuye que no es cierto, pero eso no impide que el argumento lo seduzca hasta la embriaguez.

Mucho más que un fuera de serie, ya que no una cara bonita

¿Qué se sabe de Odradek? Lo que sabe "todo el mundo."
Que se nos aparece como un pequeño carrete en forma de estrella plana, lleno de pedazos de hilo anudados entre sí y con prolongaciones tales que bien podríamos considerarlo un bípedo.
Que al ser tan pequeño, se lo trata como a un niño y que por ende no se le hacen preguntas difíciles.
Que se ríe como si no tuviera pulmones y que a veces ni siquiera contesta.
Pero lo más importante es el interrogante acerca de si es posible su muerte. 
Kafka nos dice que "Todo lo que muere debe haber tenido alguna razón de ser, alguna clase de actividad que lo ha desgastado. Y éste no es el caso de Odradek."
Aunque sus cualidades no nos parezcan del todo extraordinarias (tal es la cantidad de cine estadounidense que hemos consumido), Odradek parece ser uno de estos seres que tanto me gustan, un "fuera del tiempo."